Related Posts with Thumbnails

martes, 19 de abril de 2011

¿Qué está pasando en Europa?

votar
Ayer estaba viendo El Intermedio cuando el amigo Wyoming soltó una frase que decidí adoptar como título para este post... "¿pero qué (coño) está pasando en Europa?".

Y es que no olvidemos que en tiempos de crisis es cuando de verdad se conoce a las personas (y a los países, diría yo). Ahí tenemos a Italia, exportando inmigrantes a sus vecinos. Muy suyo: quitarse los problemas de encima, escondiéndolos debajo de la alfombra. Resulta que cuando a nuestras costas llegaban las pateras a cientos, era un problema nuestro... ahora, que les pasa a ellos, quieren compartir la experiencia con sus socios y vecinos... Y, por otro lado, los amigos franceses mucho hablar de los problemas de los demás, mucho aleccionar, pero no quieren compartir la solución, cuando ésta es costosa. Y en una Europa sin fronteras, se cierran las fronteras...

Además tenemos el reciente caso de los eurodiputados cachondos, que se niegan a perder sus privilegios y que se dedican a defraudar a las instituciones comunitarias para conseguir más dietas, más prebendas. Recordemos que las elecciones al parlamento europeo son las que tienen más baja participación de todas cuantas se celebran en cualquier país... será por algo... Será tal vez porque nadie entiende qué demonios hace toda esa caterva de burócratas viviendo a cuerpo de rey (interesante expresión que un día tendremos que desarrollar) sin realizar una aportación clara y percibible por nosotros, el vulgo. ¿Tendríamos, quizás, que ir pensando en si realmente tiene sentido esa institución? ¿Por qué no ponemos en duda, más que los privilegios de los eurodiputados, su existencia misma?

Y más cosas... los famosos rescates. Yo personalmente estoy un tanto harto de escuchar continuamente que tal o cual país necesita ser rescatado... ¿rescatado de quién? ¿rescatado por quién? Por un lado, ¿por qué tenemos que pagar algunos países por la mala cabeza de otros? No olvidemos que Grecia ha estado engañando al resto de países sobre su situación financiera real durante bastantes años... y Portugal ha estado dilapidando todas las ayudas al desarrollo que le han llegado durante los últimos quince o veinte años, y siguen en el mismo estado de bajísimo desarrollo en el que estaban cuando entraron en la CEE. Por otro lado, esos países que tienen que "acudir al rescate", cual caballeros andantes, son quienes albergan a entidades financieras parcialmente responsables (por acción u omisión) de la situación que estamos viviendo. ¿O es que nadie se da cuenta que el hecho de que la deuda pague tipos más altos sólo beneficia a quien compra esa deuda?

Claro, luego nos extraña que haya sitios donde la extrema derecha esté subiendo... ante este panorama desolador de políticos totalmente alejados de la realidad de los ciudadanos, terminamos recurriendo a cualquiera cuyo mensaje entendamos mínimamente. Y es que, como proponía también el cachondo de Wyoming, seguramente estamos llegando a la conclusión de que la capital burocrática "europeda" debería trasladarse de Estrasburgo a Eurodisney... lo que no sé es qué opinaría Mickey Mouse al respecto.

Si te ha gustado el post, te agradecería que lo votaras aquí:

votar

Facebook Twitter Meneame iGoogle My Yahoo My Live

Relacionado:
¿Por qué no nos salimos del euro?

¿Por qué no sacamos el dinero del banco?
Harto de: economistas (o sucedáneos)
Banderas y más banderas
¿Realmente importa dónde has nacido?

lunes, 18 de abril de 2011

Procrastinando...

votar
Acabo de aprender una palabra nueva (la que da título al post). Reconozco que la había visto con anterioridad y que hace tiempo que tenía pendiente buscar su significado... pues acabo de encontrármelo, casi por casualidad, en un artículo de ocho o diez párrafos, que se puede resumir en "perder el tiempo a propósito".

Parece que se trata de la última moda entre aquellos que tienen (¿tenemos?) un curro más bien poco motivante: dejarnos llevar por una especie de "modorra productiva" y dedicarnos a hacer cualquier cosa menos lo que sabemos que tenemos que hacer, simplemente porque no nos apetece (ojo, no se trata de no hacer nada, sino de hacer otras cosas).

El artículo en cuestión dejaba claro que no se trata de pereza ni vagancia, sino de una especie de rebeldía pasiva, contra la sucesión de tareas que podemos considerar absurdas pero obligatorias. Como si, de pronto, hubiéramos descubierto que todo lo que hacemos en el día a día no es más que una sucesión absurda de obligaciones y actividades que no nos llevan a ningún sitio (ni a nosotros como profesionales ni tampoco a la empresa que nos paga).

¿Alguna vez nos hemos parado a pensar conscientemente la cantidad de esfuerzo que dedicamos todos los días y que es absolutamente perdido para la empresa en la que trabajamos? Tiempo dedicado a fastidiar a otros, a defendernos de otros que nos quieren fastidiar, a tareas duplicadas, a cosas que nadie verá nunca, a intentos que se quedan en eso. Porque si en lugar de seres humanos, complejos y pasionales, fuésemos bichos simples capaces de compartir objetivos con el de al lado y potenciar lo que nos une en lugar de lo que nos distancia, nuestros resultados serían miles de veces mejores y sin duda no estaríamos continuamente pensando en el concepto de "motivación".

Lo raro sería que dejásemos de procrastinar y nos dedicáramos a producir... bueno, a "hacer como que" producimos, claro. Al final, va a resultar que el tiempo que perdemos todos los días en el trabajo es, en muchos casos, beneficioso para la empresa... se me ocurren algunos nombres que, si no hicieran nada en todo el día, la empresa se lo agradecería. Yo creo que alguno hasta se ha dado cuenta y se ha puesto a ello...

Si te ha gustado el post, te agradecería que lo votaras aquí:

votar

Facebook Twitter Meneame iGoogle My Yahoo My Live

Relacionado:
Si yo fuera...

(De)cenas de navidad 
¿El cliente en el centro? Y un cuerno !!
¿Viva el individualismo?
5 (+1) ideas sencillas sobre motivación

viernes, 15 de abril de 2011

De vuelta

votar



Hola !!!!!

Pues sí, ya estoy de vuelta de mi (involuntaria) ausencia de este blog. Después de casi un mes, aprovecho el día de mi XX cumpleaños (permitidme este pequeño arranque de coquetería) para retomar mi aventura bloguera. No ha sido esta, ni mucho menos, una pausa buscada: un pico de trabajo, algunos viajes (también de trabajo) y un cierto agotamiento mental me han llevado a una situación en la que ni podía, ni quería, ni tenía nada que aportar... así que decidí no escribir durante un tiempo.

Y a mi "vuelta mental" al mundo, me encuentro con que este no está, ni mucho menos, mejor que cuando lo dejé... Fukushima sigue echando humo chungo, el paro sigue subiendo, la corrupción también, tenemos una campaña electoral encima, los bancos siguen sin prestarnos nuestro propio dinero, los "grandes" directivos siguen hundiendo empresas y repartiéndose bonus, han prohibido una procesión atea en Madrid, hay una nueva guerra en la que también estamos, Zapatero no seguirá pero Rajoy sí, los eurodiputados aún viajan en primera, Berlusconi no se ha muerto, el Papa tampoco, mi jefe anda igual de histérico, mi hija aún no nos deja dormir, y yo tengo un año más.

Por contra, un par de cosas han ido a mejor: hace calor y tengo el nuevo iPad (nota de frivolidad después del pesimismo del párrafo anterior).

Como veis, tenemos temas más que de sobra para varios post que espero retomar urgente y persistentemente, si el tiempo, mis jefes y mis hijos no lo impiden.

I'm back...

Si te ha gustado el post, te agradecería que lo votaras aquí:

votar

Facebook Twitter Meneame iGoogle My Yahoo My Live

Relacionado:
Post nº100

¿Alguien sabe por qué escribimos blogs?